Los cambios políticos, económicos y sociales que vinieron unidos a lo que los historiadores han denominado “Segunda Revolución Industrial”, iniciada en la década de 1870, provocaron una clara aceleración del movimiento feminista en el último tercio del siglo XIX.
El mayor protagonismo y seguimiento del feminismo estuvo condicionado por claros cambios sociales en los países más desarrollados.

Otro elemento clave lo constituyó la incorporación de la mujer al trabajo durante la Primera Guerra Mundial para sustituir a los hombres que habían marchado al frente. La consciencia de su valor social alentó sus demandas del derecho de sufragio.

Las sufragistas o “suffragettes” en inglés, fueron un grupo político-social que emergió a finales del siglo XIX y fue consolidado a principios del siglo XX. En sus inicios estuvo encabezado por la famosa Emmeline Pankhurst (1858 – 1928), figura atípica ya desde sus inicios, huyendo del laminado femenino tradicionalista (esto es, en parte, porque no recibió una educación de “princesita”, como apuntan los historiadores, sino que se crió y educó en el seno de una familia reivindicadora de los derechos civiles).

Se trata pues de un movimiento político y social de mujeres organizadas que durante el siglo XIX mantuvieron un pulso político con las autoridades de la Inglaterra dominada por los varones, en un contexto en el que las mujeres experimentaron abusos sexuales habitualmente en sus trabajos por parte de los amos, se les negaba el derecho a cursar estudios y el marido tenía potestad para castigar a su mujer como considerara oportuno.

A grandes rasgos, las sufragistas se desmarcan de las convencionales reivindicaciones pacíficas o de palabra por pasar a la acción: “Deeds, not words” (Hechos, no palabras).

Dicho lema fue encabezado por este movimiento de manera permanente, sugiriendo actos que llamaran la atención de las autoridades británicas. Pues bien, esta directriz se tomó al pie de la letra, y por ello la presión que ejerció este colectivo político llegó a ser imposible de ignorar.

ras promesas incumplidas, leyes engañosas y menosprecio institucional por todo lo que se había reclamado hasta la fecha, se registran los primeros incidentes públicos de la mano de las sufragistas: alboroto, alteración del orden, violencia urbana, daños materiales e incluso algún que otro acto terrorista contra el ministro de hacienda, David Lloyd George, en su propia mansión.

Una de las víctimas pertenecientes al sufragismo, Emily Wilding Davison, fue mártir en el año 1913 al asaltar el caballo del Rey Jorge V para mostrarle la bandera de su organización y dar voz a su descontento. “Una tragedia evitaría miles por venir”, defendió Emily hasta su muerte.

El primer derecho al voto de la mujer, en la historia, se autorizó accidentalmente, en Nueva Jersey, en 1776, cuando dicha ley dictaba literalmente, que permitía votar a las “personas” no a las mujeres en particular, al darse cuenta del error, abolieron dicha ley. El primer país del mundo que autorizo el sufragismo femenino al igual derecho que los hombres, fue Nueva Zelanda, en el 1893; siguiéndole Australia en 1902. Nueva Zelanda (1776)

En Europa el país pionero fue Finlandia, que autorizó el derecho al voto de hombres y mujeres a la vez en el año 1906.

En España, en igualdad de condiciones que los hombres, llegó con la Segunda República, en el año 1931, aunque no se llevo a la practica hasta el año 1933. En 1924, bajo el mandato de Primo de Rivera, se autorizó un voto femenino restringido solo a las mujeres emancipadas y mayores de 23 años. 1 de octubre de 1931.

Entre las figuras más destacadas del sufragismo feminista, cabe mencionar: la española, madrileña: Clara campoamor • Nacida en 1888. • En 1929, formó la Agrupación liberal socialista. • Fue de las primeras mujeres en ejercer como abogada. • Situada en la formación conocida como Partido Radical, cuyas tesis sin motivo de discriminación de raza y sexo, no cuajaron en la mayoría de políticos de izquierdas. • Exiliada en París desde el año 1937, murió de cáncer en el año 1972. la española, malagueña: Victoria Kent • Nacida el 3 de marzo, de 1889. • Fue abogada y política republicana española. • Fue la primera mujer en intervenir ante un consejo de guerra en España. • Fue designada personalmente, por el presidente de la Republica Alcalá-Zamora, como Directora General de Prisioneros, en mayo de 1931. • Se dedicó intensamente a la reforma de las cárceles españolas; cerrando 114 centros penitenciaros y mandando construir la nueva cárcel de mujeres de ventas, en Madrid; y el Instituto de estudios Penales; entre otras muchas cosas.

Movimiento Sufragista en Gran Bretaña
Sufragismo en España
ODS 4 Educación de calidad ODS 5 Igualdad de género ODS 10 Reducción desigualdades